Dr. Francisco Javier Marín Boscán
fjmarinb@yahoo.es
Resumen
El trabajo inicia considerando la Corrupción, como un gran
problema de la humanidad. Se analiza su relación con el Derecho y la Moral. Es observado
el problema desde el punto de vista de la filosofía política, y se plantea que
la lucha contra la Corrupción es uno de los objetivos esenciales de la
democracia. Existe una relación entre la magnitud de este problema y el
desarrollo humano, y así es analizado. Es estudiada la Corrupción en Venezuela.
También se considera que la reforma de la Administración Pública es un reto de
la competitividad para el gobierno del país. En este mismo sentido, se observa
el marco normativo nacional e internacional para combatir la Corrupción.
Finalmente, es considerada la Corrupción como un problema de gran incidencia
social.
Corruption: ¿A Societal or a Political Problem?
Abstract
The article begins analyzing corruption as a major human
problem. It is studied in relation to morality and law. Political philosophy
observes that the fight against corruption is one of the most essential
objetives of democracy. There is a relationship between the magnitude of this
problem and human development, and it is analyzed. Corruption in Venezuela is
studied. Also the reform of public administration is considered as a challenge
to administrative competence in government. In this sense, the national and
international normative framework for combating corruption is studied. Finally,
corruprion is considered to be of great social significance.
Introducción: la Corrupción como gran problema de la humanidad
Entre los diez mandamientos de vida que Dios nos señala a los
cristianos, dos de estos están íntimamente vinculados con el respeto a lo
ajeno, a saber: No robarás (VII) y No codiciarás los
bienes ajenos (X). El tema de la Corrupción no es nuevo. El
problema está muy arraigado en la sociedad y se agrava cada vez más en el
mundo. Veremos más adelante, que el problema de la Corrupción no está asociado
con la existencia de una mayor o menor riqueza nacional, por cuanto países como
Haití, que destacan entre los más pobres y con desarrollo humano bajo, presenta
un alto grado. El insigne Arturo Uslar Pietri, declaraba: “nadie duda de que
existe la corrupción, pero no tenemos el valor de sancionarla. Y no tenemos el
valor porque todos somos parte de esa tolerancia” (Centro Gumilla, 1982).