Alex Hudson
Internet puede ser a la vez beneficioso y perjudicial para la
comunidad gay.
¿Prueban las últimas controversias en la red que internet
fomenta la intolerancia hacia homosexuales y bisexuales o, al contrario, abre el
camino hacia la liberación gay y funciona como un catalizador en la lucha por la
igualdad?
"Fue mi primer amor. Cambió mi vida", escribió el artista estadounidense de
hip-hop, Frank Ocean, en su blog hace dos semanas.
Era la primera vez que manifestaba en público que tenía sentimientos por otro
hombre.
Inmediatamente surgieron sitios de internet con títulos como "Tweets de
repulsa para Frank Ocean", donde se recopilaban respuestas de distintas
publicaciones de la red.
Mientras algunos mensajes eran de apoyo, muchos incluían amenazas en las que
se utilizaba un lenguaje calificado por la comunidad gay como homofóbico. Unos
pedían no escuchar la música de Ocean y otros prometían dejar de seguirlo en las
redes sociales hasta que "deje de ser gay".
Las "galletas del orgullo"
Todo esto ocurrió poco después de otra controversia desatada por la empresa
Kraft Foods en Facebook.
El fabricante estadounidense de comida solicitó apoyo para la causa gay justo
una semana antes del caso de Frank Ocean y lo hizo mostrando la imagen de una
galleta con un relleno del color del arcoíris en su página de publicidad de las
galletas Oreo.
La publicación atrajo más de 20.000 comentarios.
Muchos aplaudieron la iniciativa pero algunos juraron que nunca más
comprarían esas galletas, y otros dijeron que Oreo no tenía por qué entrometerse
en temas de sexualidad y que su campaña era "asquerosa".
"Doble rasero"
Opiniones homófobas son fáciles de encontrar en la web. En la red se pueden
leer mensajes públicos de gente que dice que daría sus hijos en adopción si
fueran homosexuales, se encuentran debates sobre cómo enseñar a un hijo a
"golpear gays" o expresiones que dicen que la homosexualidad es una "enfermedad
que te matará".
Las campañas de respaldo a la comunidad gay suelen general
revuelo en internet.
Para una persona joven debatiéndose para asumir su propia sexualidad, la
comunidad gay considera que este tipo de lenguaje, sea cual sea su intención,
causa mucho daño.
"El uso de la palabra gay es algo que no ha cambiado", dice Ruth Hunt,
directora de asuntos públicos de la organización por la igualdad homosexual
Stonewall.
"El 98% de los jóvenes todavía escucha expresiones como 'eso es muy gay, eres
tan gay…’.
"Lo que nos dicen es que crecieron pensando que ser gay es una basura, y
entonces se dan cuenta de que son homosexuales y no les hace sentir bien saber
que la palabra se utiliza en esos términos, ven que hay un doble rasero".
Algunos consideran que sigue siendo demasiado fácil para la gente colocar
comentarios anónimos, ya que saben que sólo se acometerán esfuerzos para
identificarlos si se dan las circunstancias más extremas.
"Es poco probable que se recurra con frecuencia a la nueva ley", escribió en
2010 Jessica Geen, de Pink News, en relación con la inclusión de un tipo de
ofensa criminal en Inglaterra y Gales que prohibía la incitación al odio por
causa de orientación sexual.
"Leyes similares contra la incitación al odio racial sólo se han usado 20
veces en los 30 años que llevan en vigor", sostuvo.
La fuerza de la red
Pero al tiempo que la red provee un foro para comentarios ofensivos, también
ofrece una oportunidad para combatirlos y disfrutar de un estilo de vida
homosexual o bisexual.
Tras la campaña del "Orgullo de Oreo", la empresa Kraft constató que "los
comentarios positivos superaban con mucho los comentarios negativos".
La compañía Google organizó recientemente una conferencia sobre "Legalización
del Amor" mientras que cerca de 400 trabajadores de Facebook participaron en una
marcha del orgullo gay en San Francisco, California.
"La homosexualidad es más libre de lo que era hace 10 años", dice Joel
Simkhai, fundador de Grindr, una aplicación para celulares destinada a
hombres homosexuales, quien se declara abiertamente homosexual. "Internet ha
sido útil en ese sentido", añade.
El acoso en la escuela es un problema que preocupa a los
activistas por la igualdad.
Grindr es una aplicación que muestra fotografías e información de
usuarios que se encuentran en la proximidad de quien la esté utilizando, es una
herramienta que facilita las citas.
Londres, dice la compañía, se ha convertido en la capital mundial de esta
aplicación, con 350.000 usuarios. Globalmente, hay más de cuatro millones de
usuarios, y un cuarto de ellos es activo cada día.
"No sé dónde estaría si no fuera por internet", dice Simkhai.
"Quizá habría estado más tiempo en el armario, quizá estaría casado con una
mujer, hay millones de hombres que se han casado con mujeres porque no podían
salir del armario.
"Para mí, internet fue muy útil en ese proceso. Me dio la fuerza para decir
'No soy diferente', eso es lo que me dio la red. Sospecho que le aporta eso a
mucha gente".
¿Sin tregua?
Pero pese a lo que se habla sobre los avances, algunas organizaciones siguen
preocupadas.
"Lo que nos dicen los jóvenes es que no se pueden escapar en internet", dice
Hunt, de Stonewall.
"Llegas a casa, te conectas, intentas hacer tus deberes de geografía y
alguien te está tildando de 'marica’ y eso es muy duro.
"Es esa falta de respiro lo que supone un problema".
Una minoría considerable, el 23% de los homosexuales que son víctima de
acoso, ha intentado cometer suicidio, según cifras de Stonewall. En la comunidad
heterosexual, la proporción es del 7%.
Internet es fácil de utilizar para atacar a la gente, mientras que la
búsqueda de ayuda online puede ser complicada.
"Uno de los grandes problemas sobre información gay en internet es que no
supera los llamados cortafuegos", añade Hunt.
"Las escuelas y los hospitales bloquean las palabras 'gay’ y 'lesbiana’".
"De verdad, queremos ofrecer alguna ayuda a la que los jóvenes puedan acceder
desde la escuela o en su teléfono inteligente, para contrarrestar todo lo que
aparece allí y que es negativo", concluye.
Fuente: bbc.co.uk
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